lunes, 13 de abril de 2009

Crónica Lunes Santo 2009


Tal cual repicaban las ocho de la tarde en el reloj, asomaba la Cruz de Guía del Lunes Santo por la puerta del atrio. Olor a incienso y azahar a partes iguales y paso firme de unos nazarenos marianos, cuyo afán de acompañar a nuestra Madre, bajo el luto de su negra túnica, repercute directamente en el sentimiento y el respeto mostrado por los fieles durante el recorrido.
Sones pausados, serenos y meditados acompañan a Cristo Yacente en su traslado al Sepulcro.
San Juan consuela el dolor de María Santísima, mientras, María Magdalena, porta en su Cáliz la bendita sangre de Cristo. Sangre derramada para recordarnos cuanto fue de grande su amor hacia nosotros.
Dolores y Misericordia, Misericordia y Dolores, mirada al cielo perdida y recuerdos de una dulce noche de abril, con la Reina del Lunes Santo predicando el evangelio por las calles de nuestro pueblo.